Gonzalo Osés

Gonzalo Osés

jueves, 4 de enero de 2018

El libro de la verdad



El pasado 30 de noviembre posteaba aquí mi necesidad de aprender a ser empático con las personas que me piden feedback de cómo serlo ellos con sus clientes. Al ser un tema de suma importancia, adopto una actitud seria, y como tengo buen ojo para levantar la alfombra a las primeras de cambio, pues mi argumentación se convierte en una bofetada para su ego, poniéndose a la defensiva.

El primer intento de aprender a dar feedback asertivo fue la lectura del libro de la semana pasada, y si has leído el post anterior sabrás por qué se me atragantó. Por otra parte, tenía pendiente leer  "El libro del networking" de Cipri Quintas al cual conocí virtualmente por un artículo de Alejandro Suárez y luego en LinkedIn.

Javier Sirvent amigo en común, a veces me presenta como “El Cipri sin restaurante”, pero tras leer su acariciador de egos, sé porque él tiene un templo donde cocina amor, y yo tan sólo un hashtag de comidas…

Hay una cita en su libro creo de Kung Fu sobre como el maestro aparece cuando el alumno está preparado, pues tal cual, las enseñanzas que he recibido de Cipri son oro puro con un fino aderezo de bitcoin.

GRACIAS

Gracias por desafectarme mi dolor, de mi honda preocupación al afrontar un feedback siendo clave “ser sincero y claro con los demás, atreverse a decir las cosas, con respeto, cariño y a poder ser con un humor”. Muchas gracias, ¡eso era! Actuar desde el amor verdadero, desde el cariño y a poder ser provocar una sonrisa. Sin adoptar una postura de seriedad.

Escuchar y dar sin esperar a recibir, es el mantra que envuelve el recetario de verdades como puños que recoge esta biblia de comunicación, de relaciones humanas. Redactado desde y para el corazón, consiguiendo que tu ego invite a Cipri a sentarse a la mesa. Lo han titulado el libro del networking, pero también podría haber sido valido “las 75 enseñanzas de Cipri” ya que de cada capítulo sacas una manita de aprendizajes, o con toda humildad “El libro de la verdad”, la que nos hace humanos, empáticos y asertivos.

Me permito plantearte una ciprillada, consistente en cuándo te leas la genialidad sobre las madres, ve a enseñárselo a la tuya, y que lo lea de tu libro, lo de hacer una foto y enviárselo por mensaje no tiene sentido. Y si no la tienes cerca, ya tienes una excusa para volver a disfrutar de sus excelentes guisos. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario